Según informa el grupo de traducción de la agencia de noticias hawzah, seis organizaciones internacionales de derechos humanos denunciaron en un comunicado conjunto el aumento de las medidas de seguridad y judiciales aplicadas por las autoridades bahreiníes desde principios del presente año. Estas acciones se han intensificado coincidiendo con las tensiones regionales derivadas del reciente conflicto y la conmemoración de los días de Ashura de 2026, afectando gravemente la celebración pacífica de los ritos religiosos, la libertad de expresión y la libertad de reunión.
Las organizaciones señalaron que, desde febrero de 2026, el régimen ha recrudecido su campaña de seguridad. Según los informes, más de 600 personas han sido detenidas o citadas judicialmente por participar en la práctica pacífica de sus ritos, expresar sus opiniones o formar parte de reuniones pacíficas.
Si bien las autoridades bahreiníes justifican sus acciones alegando motivos de seguridad nacional, el comunicado denuncia que estas medidas han derivado en un aumento de las detenciones arbitrarias, los procesos judiciales injustos y la restricción de derechos fundamentales garantizados por los tratados internacionales. Los casos registrados entre marzo y julio de 2026 revelan un patrón organizado de acoso que afecta tanto a ciudadanos comunes como a clérigos y prisioneros políticos.
Persecución contra el clero chií
El informe acusa a las autoridades bahreiníes de orquestar una campaña específica contra el clero chií. Se han registrado más de 50 casos de clérigos, oradores (khatibs), recitadores (maddah) y figuras religiosas que han enfrentado detenciones o persecución judicial.
Las organizaciones subrayan que las autoridades utilizan cargos vinculados al terrorismo para criminalizar actividades religiosas legítimas. Algunos clérigos han sido sometidos a desapariciones forzadas, juicios secretos y se les ha negado el acceso a representación legal, además de reportarse casos de tortura y confesiones forzadas bajo coacción.
Restricciones durante Ashura
Las autoridades impusieron amplias limitaciones a la conmemoración de Ashura, incluyendo la restricción de procesiones y reuniones religiosas bajo una vigilancia de seguridad extrema. En varias regiones, se prohibió el uso de vestimenta negra y se confiscaron banderas, pancartas y símbolos asociados a la festividad en espacios públicos.
Asimismo, se impidió la celebración de numerosas sesiones de duelo (majalis), y los organizadores fueron citados y amenazados. Las fuerzas de seguridad, incluyendo unidades de paisano, emplearon la fuerza —incluyendo gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y balas de goma— para dispersar las concentraciones pacíficas que protestaban contra estas restricciones.
Situación de los presos políticos
El comunicado aborda también la situación en las cárceles, denunciando que se ha prohibido a los presos políticos realizar ritos religiosos colectivos y se ha limitado su acceso a objetos esenciales como el Corán, libros religiosos y artículos de oración. En protesta por esta privación de derechos, cientos de presos políticos iniciaron huelgas de hambre masivas.
Las organizaciones también destacaron que esta represión forma parte de un proceso más amplio contra opositores pacíficos. Persisten los casos de líderes revolucionarios como el Sheij Abdulhadi al-Khawaja y el Dr. Abduljalil al-Singace, quienes permanecen detenidos durante años, enfrentando graves preocupaciones por la falta de atención médica adecuada.
Exigencias al gobierno de Bahréin
Las organizaciones instaron al gobierno de Bahréin a:
- Poner fin al «objetivo organizado contra la comunidad chií» y garantizar la libertad de culto sin discriminación.
- Liberar de inmediato a todas las personas detenidas arbitrariamente por ejercer pacíficamente su libertad de religión, expresión o reunión.
- Cesar el hostigamiento contra clérigos, oradores y recitadores, y eliminar las restricciones sobre la conmemoración de Ashura.
- Garantizar los derechos religiosos de los prisioneros políticos y asegurar su acceso a asistencia médica.
- Realizar investigaciones independientes sobre las denuncias de tortura, desapariciones forzadas y violaciones de derechos humanos, llevando a los responsables ante la justicia.
Finalmente, las organizaciones hicieron un llamamiento a las Naciones Unidas, incluyendo a los relatores especiales y los mecanismos internacionales de derechos humanos, para que actúen con urgencia ante estas violaciones continuas y exijan la rendición de cuentas al Estado bahreiní.
El comunicado fue firmado por:
- Americanos por la Democracia y los Derechos Humanos en Bahréin (ADHRB).
- CIVICUS: Alianza Mundial para la Participación Ciudadana.
- Centro del Golfo para los Derechos Humanos (GCHR).
- IFEX.
- Centro Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (ECDHR).
- Centro Esperanza para los Derechos Humanos y la Justicia (AHRJ).
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